Navegando por Instagram se me apareció una imagen muy apropiada para comprender el problema que surge con el Baal de Hierro. Ese Estado omnipotente y militarista que asoma como solución fuerte a los problemas que el Becerro de Oro trae y contra el que medio mundo luchó, buscando respuesta en el socialismo.
Muchas personas sienten como una amenaza latente las pulsiones del planeta rojo que habita en todos, independientemente del género, raza, religión y ubicación. Cuando el dios de la guerra se manifiesta en los hombres, las acciones más terribles y eventos irreparables pueden surgir cuando su obrar está desbocado.



















