¿Por qué, Hashem, rechazas mi alma? ¿Por qué escondes Tu rostro de mí?"
Tehilim 88-14
כְּדִבְרוֹ כֵּן יַעֲשֶׂה
¿Por qué, Hashem, rechazas mi alma? ¿Por qué escondes Tu rostro de mí?"
Tehilim 88-14
Un pueblo: no masa, no ciudadanía abstracta, no consumidor, no individuo flotante.Un libro: no ideología cambiante, no partido, no moda universitaria, no manifiesto de temporada.Una capital: no capital administrativa, sino centro espiritual. Jerusalén no como “ciudad bonita”, sino como eje del mapa moral.
Yo Israel Ben Yosef, como varón blanco heterosexual sefardí, quiero ofrecer mi perspectiva con respecto a este desagradable evento que nos permite entender cómo funciona la balanza de dios y la justicia del tikun
Posiblemente, en los tiempos donde los hombres vestían camisas dentro del izquierdismo, se podían distinguir dos clases de hombres. No por su clase social ni raza, sino por el dios al que servían.
Naturalmente, ese conflicto que aparentemente pudiera ser ideológico era, en esencia, una lucha espiritual donde todos los bandos desconocen el Dios que si los moviliza.
Las rayas en el mapa a veces siguen ríos o montañas, pero la mayoría fueron dibujadas con fusil y espada. Eso es lo que llaman “paz mundial”: un paréntesis entre masacres para que los vencedores respiren y los perdedores se armen de nuevo. ¿Seguridad para todos? No. Es solo el tiempo que tarda Marte en recargar.