La caída de Israel y sus bastardos espirituales
Con una perspectiva transhistórica, transnacional y transracial, donde las elecciones individuales determinan la etnogénesis de los pueblos, surge una verdad incómoda: Cristianismo e islam nacen del tronco de Israel, pero no de su fidelidad. Son prolongaciones fracturadas del pacto, herederos bastardos, cuyas forma imitan lo que ya no comprenden. Por eso, son los bastardos de Israel.



















