“Un pueblo. Un libro. Una capital.”
Una civilización entera en tres ejes:
Un pueblo: no masa, no ciudadanía abstracta, no consumidor, no individuo flotante.Un libro: no ideología cambiante, no partido, no moda universitaria, no manifiesto de temporada.Una capital: no capital administrativa, sino centro espiritual. Jerusalén no como “ciudad bonita”, sino como eje del mapa moral.

