Daniel, amigo y compañero de Batallas es un nombre que me acompañó en múltiples momentos de mi vida, este Profeta de Israel es una espada bien afilada contra los enemigos de nuestro pueblo, esos que niegan la existencia de nuestro pueblo y un futuro para los niños judíos.
Daniel no es un héroe épico ni un conquistador. Es algo más peligroso: un hombre capaz de vivir dentro del sistema enemigo sin pertenecerle. Un hombre con sus bajezas y virtudes como cualquiera, pero el mérito de su nombre lo eleva frente a estos cualquiera.
Ahora bien, como el propio nombre indica, “Dios es mi juez” o “juicio de Dios”. Viene a confesar que el planeta rojo de gueburah juega un papel clave en su existencia.
Si observamos la narración de la Biblia, este es secuestrado por Babilonia siendo joven, pero no se rompe, no huye, no se somete. Permanece, observa, aprende.Y, una vez desde dentro, asciende sin venderse. Esa es su primera victoria, la integridad.
La clave del nombre de Daniel es su capacidad que tiene para percibir y analizar eso que parece invisible para los cualquiera.
Véase el relato del sueño de Nabucodonosor con su escultura, que cae acorde a los ciclos astrales inevitables, los cuales Daniel naturalmente debe conocer. Pero este saber puede sugerir en un nativo con este nombre, un mercurio potente, un sol en virgo con toque jupiteriano o sagitariano, ya que le permite analizar más allá de lo mundano diario virginiano ¿Quizás escorpio asomando las tenazas?
Evidentemente cada caso es un mundo, pero me decanto personalmente más por virgo por su capacidad de interpretar las escrituras "misteriosas" de Belsasar. Otro detalle biográfico de Daniel es que gracias a su gran capacidad analítica es la que le permite salvarse el cuello cuando es arrojado al foso de los leones. ¿Otro guiño astrológico, porque no? ¿De qué manera? Sencillo, el signo de leo, casa 5 claramente.
Pero es necesario ver qué clase de peligro se cierne sobre el "Sol de Daniel" ya que claramente es un punto de inflexión en la vida del individuo, pues los eventos relatados en la Torah cobran vida de alguna manera (aunque cueste creerlo). El cómo, es parte de eso que llamamos libre albedrío, más el plano de vida ya está firmado antes de bajar a este mundo.
La vivencia astrológica puede leerse como un plano de autoCAD astral: véase un saturno en leo aspectando al sol o a la luna fuertemente, lo cual obliga al individuo a mantenerse íntegro frente a la fuerte adversidad del entorno, relaciones tóxicas, jefes abusivos, parejas ... Si bien, otras áreas como la casa 6 o 7 toman posición para recrear esa experiencia transformadora.
Volviendo al relato canónico, el episodio de Susana se ve el mismo patrón de comportamiento que refuerza mi tesis astral: Daniel no impone, desmonta a los rivales. No acusa, revela verdades ocultas de índole sexual, nuevamente la casa 8 o Don Escorpio asoma el aguijón para penetrar la incoherencia emocional y verbal de los acusadores de la Tsadika Susana. Ya que ciertamente aún quedan mujeres dignas en este mundo y muchas aún están por llegar.
Sea como fuere, Daniel tu que me lees, alli donde este amigo mío, mi brazo derecho a quien yo tengo que atar el Tefilín que reclama su corazón, que no puede negar la verdad de mis palabras aun faltando muchas de estas por salir ...
Daniel,
sirve a la fe para servirte a ti mismo.

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