21/7/26

El ARIO™ del momento: Erling Wakandason


Erling Wa kanda


Los ídolos de ébano son los que hoy veneran Netflix, Hollywood y los medios de incomunicación de extrema izquierda. Mientras que los ídolos de oro, bronce o latón son los que entusiasman a los de extrema derecha. Cambian los nombres, los colores y banderas pero la idolatría hacia el hombre sigue siendo la misma.

En cambio en la Torah, sin embargo, esta resulta profundamente anti épica. El único personaje verdaderamente heroico sería Moisés... Y ni siquiera sabemos con certeza cómo se llamaba realmente, dónde yace su tumba o qué parte de su biografía podemos reconstruir fuera del propio relato, ¿Moshe es quizás Akenaton?. Sumado que para colmo todo nos llega a través de un narrador que afirma hablar por intervención divina.

Es más sorprendente aún es la vida de nuestros Patriarcas. Abraham, Isaac, Jacob... ninguno responde al modelo del héroe occidental. Ya que no conquistan imperios, no protagonizan gestas troyanas ni campañas romanas. Son hombres cercanos, con miedo, dudas, contradicciones y errores.

Paradójicamente, el único personaje asociado a la sefirot de Guevura, marte es, Isaac, que ni combate: es el sacrificado sin ni siquiera un gran relato sobre su nombre... Francamente la Torah invierte deliberadamente el ideal heroico.  Porque el verdadero protagonista nunca es el hombre, sino Hashem.

El Shem/nombre de un Dios que sí posee todos los rasgos que hoy serían considerados políticamente incorrectos, es: Guerrero, celoso, dominante, juez y misericordioso al mismo tiempo... Luego se gana todas las cruces de la corrección política contemporánea que choca frontalmente con el, porque la existencia de Israel es un el problema, porque le recuerda al goy que ese Dios existe y viene a dar guerra en este mundo.

Entonces surge la pregunta: ¿cómo pudo una fe patriarcal, masculina, solar y viril levantar una civilización sin apoyarse en héroes militares? Fácil, porque el combate real no está en los campos de batalla, sino en las almas que bajan a este mundo. Siendo nuestro Dios quien decide quien, cuando, porque y para que vienes a este mundo, llamándolo tikun donde el poder del verbo, lo es todo.

Irónicamente, con el paso de los siglos, el pueblo nómada judío terminó siendo conocido como el pueblo del Libro. Creando un imaginario que dice así: para ser judío has de refugiarte en la letras sin preguntarse ¿Qué pretende realmente construir la propia Torah con la humanidad?

La edad mesiánica no llegará por un golpe de Estado ni por ganar unas elecciones. Llegará cuando entiendas la realidad que implica tu propia carta natal, siendo la Torah la herramienta para doblegar la serpiente astrología que acabara tarde o temprano sometida a Adonai.

Llevamos más de dos mil años intentando resolver esta ecuación. No porque crea que el desenlace esté garantizado, sino porque quiero contemplarlo con mis propios ojos en esta encarnación por eso llevo en hebreo grabado en mi anillo,  a Hillel el Sabio:


«Si no es ahora, entonces ¿cuándo?»


Sugerencia musical para finalizar el texto


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