Aquí adentramos en un tema difícil que la gran mayoría de judíos no va a admitir de buena gana, por razones prácticas y políticas. Pero es una verdad como el beit Hamikdash. Por eso debo definir primero el cuento pedagógico, para poder entender el lío teológico actual que se resume en algo biológico que estéticamente algunos quieren responder fácilmente los del club de la esvástica.
Para ello vamos con un supuesto ahistórico que explica el "proceso de Israelita a Judío":


