Cuando Hashem se presentó nuevamente al mundo a través de Abraham, frente a los otros que no estaban interesados sólo en el Único, este hombre creó una alianza que marcaría a la gran mayoría de la humanidad actual, con las tres grandes religiones: Judaísmo, Cristianismo e Islam.
Estos credos moldearon a las personas para crear humanidades acordes a sus Dioses, siendo estos tres los más parecidos pero cada uno expresado con un nombre/Shem diferente, según su forma de conocerlo: para algunos es Dios, para otros es Alá, y para los primogénitos es YHVH.
Por eso, mediante una perspectiva cabalista-astrológica, estos tres credos se manifiestan claramente con patrones astrales bien definidos, pese a cada carta natal individual de cada miembro de cada credo. Paradójico que sea, es inevitable ver cómo se expresa el astro dominante en cada Fe.


